viernes, 28 de junio de 2013

Boda Roja

Ni Juego de Tronos ni pollas en vinagre.


Boda Roja de las de verdad. Puede que pasemos dos veces por los juzgados...la primera para la boda y la segunda por méritos propios.

Ni el amor ni el odio entran en mis planes. Pero están ahí.

Es una boda que me encantará. Me hace muchísima ilusión y, sin duda alguna es que con más ganas ansío. Pero no nos engañemos. Me da miedo. Mucho miedo.

Y encima es en León...acabaremos rugiendo a alba como los reyes de la hoodgla.

La última vez que fui a una boda de resaca fue algo cuasi letal. Tuve que hacer parada técnica precopas. Una muy reconfortante siesta de media horita que me dio la energía necesaria para seguir bebiendo hasta el amanecer.



Pues esta igual. Del mismo palo. Voy a ir resacoso aunque no quiera. Boda gitana, de 3 días. Esta noche comienza. Y tengo miedo.

Tengo miedo de Eguar, tengo miedo de las cobras, tengo miedo de mis amigos, de el alter ego de mis amigos, tengo miedo de los orcos, tengo miedo a los judíos, a las viejas con coche, a los payasos, tengo miedo de que se perturbe el concepto del bien y el mal y se acabe haciendo el mal como si fuera el bien.


Llega un momento en la vida en el que dejas de buscar dónde tirar tu ropa interior para poder colgar tu sombrero.



Se podría decir que mañana, día oficial de la boda, va a tocar hacer lo que se llama el Hannover. Llegaremos resacosos perdidos, deseando nuestra propia muerte, pero en cuanto se vuelve a ver el pirriaque se aguanta sin dificultad hasta el día siguiente.

Pero lo mejor de esta boda, sin duda alguna, va a ser que al no ir nadie en traje, no es necesario llevar corbata y, siendo esto así te ahorras el incómodo trámite de acabar a las 5'03 ebrio como una mona con la corbata en la cabeza. Lo cual no impide lo de acabar ebrio como una mona.

Otro de los incómodos trámites de boda con corbata que uno se ahorra no llevando corbata es el típico acto femenino de puro #locagonismo de quitarte la corbata, ponérsela en la cabeza y ronearte con ella, para que al final, cuando te encaminas a ella para hacer lo que tiene que hacer un hombre te ganes unas cobrazas como Dios manda. Lo cual no impide el llevarse cobrazas igualmente.




El mejor momento del día es cuando miro atrás pensando que no estarás ahí.

Al final será como todo. Se acabará, nos quedarán los recuerdos de una magnífica noche, una recién estrenada ficha policial, una resaca fantástica y un deseo de que nada de lo que te cuentan sea cierto.

Sin dudarlo ni un solo segundo, me juego la mano a que me pongo guapo a gintronics. Porque los gintoxics molan mazo. Y nada pega con un buen puro o con un trujas como un gintoñín.

Es más, se abre linea de dinero. Se paga @2'8 a que consigo un doble doble, es decir over 10 copas y over 10 sopapos recibidos. El triple doble ya tiene una cuota más alta debido a su dificultad, no es facil conseguir un over 10 en copas, sopapos y cobras/numeritos/espectáculo. Está @4.

Pero el que más me preocupa es Eguar. Eguar y sus amigotes, concretamente. Gente como B Joe, Dougie y demás descerebrados hiperalcoholizados.



Así que nada modernos. Nos vemos en los bares. Si acabo en el presidio os avisaré de mis horarios de bis a bis.

PD: Sigo buscando a alguna chica guapa y con buen tipo que tenga piscina. Preferiría que fuese dentro de la M30, pero si hay que desplazarse, habrá que estudiar cada caso individualmente.

martes, 25 de junio de 2013

Calogero

En 1997 aproximadamente, con poco más de 9 años la vi por primera vez. Fue amor a primera vista. Un amor de esos eternos, que no se gastan nunca. Sin duda es de mis favoritas. No cabe duda.

Llevo 2 días trabajando y, en cierto modo...no sé, me siento un poco como contrariando semejante masterpiece. Es una oficina bastante peculiar, la verdad. Un tío que habla de bicis y al que todo el mundo vacila, un cachalote con un severo retraso mental, una semi cachonda con severo retraso mental, prima del cachalote y, que por cierto, ambas denotan cierto prognatismo...

Choose a life, choose a job, choose a career.

A pesar de ser tremendamente dura con un niño de mi edad, la vi con la madurez que merecía. Fue la primera de todas, la que despertó la pasión y, pequeño break para bajar a por tomaco, a pesar de lo que dicen, no va de drogas, de mala vida y de no llegar a nada. Va de vida. De vivir la vida que quieres vivir. Y eso lo tuve claro desde el primer momento.


Hace unos años, en el posiblemente peor año de mi vida, hice un viaje de pirados. Teníamos una tapadera bastante creíble y decente, unas pachis, pero la cosa nació torcida. Montamos en un Volvo del año 90. Una bestia de 200 CV. Cinta de 8 pistas que llevaba una grabación en bucle. 500 miles. Latas de tantrum suficientes como para matar a Pocholo y tabaco como para causar 30 enfisemas. 

Jamás ganes a una persona que quieres convencer

Fue un road trip en toda regla. Fue llegar a Pucela, nuestro destino final y empezar a beber. Botella de vodka con hierbas de nosequé traídas de nosedonde en cuestión de media hora, luego copas y de postre más copas. Entre medias conocí a una tipa que se llamaba Inés. Unos coconuts maravillosos, una inteligencia portentosa, un cuerpo hecho de pecado...

Más adelante, con 11 años vi otra masterpiece que a toda una generación enseñó el valor de la omertá, la fidelidad a uno mismo y el precio de la amistad. Y el amor. C nos enseñó el amor.

Esa gente llevaba el savoire faire en la sangre. El arte de hacer las cosas como deben ser hechas. Esa jodida mierda me ha marcado 4 life.

Aquella noche en Valladolid también conocí a un tipo que se decía nieto de Delibes. Hablaba a gritos, tenía pechopalomo y un prognatismo bastante preocupante. Bebía como si fuese el fin del mundo. A las 6 a.m se encaminó a su casa tambaleante alegando que mañana tenía que trabajar las tierras. En navidad. A 10 bajo cero. Una pena que no siguiese los pasos de su abuelo...una auténtica pena.

Scorcese bebió con De Niro. No es por mi. Es por el público.


Ahora soy lo que Renton repudiaría. Soy lo que Begbie aporrearía. Vivo para trabajar, vivo para pagar mis deudas con el Estado. No puedo aprovechar estas fantásticas noches de verano estando en la calle bebiendo cerveza gélida hasta horas totalmente impropias. Acabaré eligiendo DIY and wondering who the fuck am i on a sunday morning.

Aquel viaje acabó con unas 6 matrículas robadas en el maletero, una foto de un radar en dirección contraria a 100 km/h en la Av. Zorrilla, un asalto a una gasolinera y durmiendo en un coche en la puerta de un colegio. Fue maravilloso.

La prueba de la puerta nunca falla. La prueba de la puerta es lo mejor de lo mejor. Nunca engaña. Es como el algodón. Lo único que importa es lo que tú quieras. 

Pero mi gran amor es salir de parranda. El otro es el cine. Y en nada tengo una boda.


PD: sigo buscando a una chica con buen tipo y piscina que le agrade mi compañía en las soleadas y sepsis tardes de julio.

sábado, 22 de junio de 2013

Los intocables

6 hombres y un destino. Los 6 jinetes del apocalipsis.

Sonaba Riders on the storm a nuestro paso. No temíamos nada. Jóvenes, ebrios y sin dinero. Solo un objetivo. Beber más.

Botella, botella, botella botella, botella, botella. PUM. Tomoco. Y tan ricamente. Ese era el plan desde el primer momento.

Éramos el bueno, el feo, el malo, el sida, el malísimo y el feísimo. 



Y efectivamente, fuimos al bar más pequeño, turbio, borroso y oscuro de la ciudad. Y como no llegamos jodidamente ciegos, pues intentamos pasar más allá de la última frontera. Dos valientes se atrevieron a conseguir lo imposible, dos valientes intentaron ir más allá de la caja. Dos valientes no se atrevieron a ir al enorme abismo allende la frontera.

Como somos chicos empezamos a hablar de cosas de chicos. Mujeres, dinero, fútbol, beber, mujeres, beber, mujeres. Se planteó la oferta hipotética. ¿Cambiarías tu intelecto por tener todo el dinero de Sergio Ramos + su intelecto? NUNCA. Jamás. Ni por todo el dinero del mundo.

Mi intelecto es lo único genuinamente de mi propiedad. Mío. Criado por mi. Y por eso me permito el lujo de malgastarlo, pudrirlo con copas, darle los golpes que me salga de donde me salga.

Si envías a uno de los nuestros al hospital enviaremos a uno de los vuestros al purgatorio.

Pues allí nos dirigimos, a nuestro guariche favorito, a beber un poco más, que teníamos sed. La camarera no era la tetuda, no era ligera de cascos, no nos daba bola. Pero nos daba igual, el deber es el deber. Tocaba tirarle fichas, discóbolos, nuestra misión era alegrarle la noche, que se sintiera deseada.

PALOMAAAAAAAAAA, ven, que te llamas Paloma, que lo sé yo.

Realmente la misión era otra bien distinta. La misión era poner en práctica la artimaña enseñada por Predator. Y a ello fuimos. Los feos distraíamos a Paloma, los guapos metían la zarpa en la barra y robaban botellas. Y así nos sacamos 3 botellas.

Solo recuerdo la de vodka que no sabía  vodka y si a caramelo. Estaba rica. Creo.



También cuenta la leyenda que una vez más caímos en la trampa. En la mayor trampa de todos los tiempos. Hashimuri. Una vez más. Esa perra es una amante exigente y celosa. Nos llamó y acudimos a la llamada. Siempre fieles.

Lo mejor de todo es que lo cuenta todo la leyenda, mi mente se niega a recordar a ciencia cierta lo ocurrido anoche. Pero el jachimuchi cuadra, me he levantado con la barba llena de azúcar cuajado.

Teníamos las manos largas, el alma en llamas, los puños de acero y la cartera vacía. Y queríamos seguir bebiendo y bebiendo. Había una alfombrilla de burn. Pues hala, pa nosotros.

No hay fotos, ni una sola foto y, menos mal. Pero eso sí, notas de voz de mamao unas cuantas. El objetivo se cumplió. Ni un mensaje en la lengua secreta. Bebí hasta olvidar que tenía móvil. Y tan ricamente. Ningún problema.

Al salir de aquel inmundo bar nos encontramos con unos niñatos. Tenía pinta de que les acababan de dar las notas de selectividad. Se creían más hombres que nosotros, más bebedores que nosotros y más retrasados que nosotros. Nada de nada. 

No sé como, pero tengo los nudillos un poco inflamados, y chichón en la sien, hombro izquierdo dolorido, bastante de hecho, un morao en el costillar y ni un duro en la cartera.

Pero no todo es felicidad alegría y colores bonitos. El bien de anoche se ha tornado mal matutino. Normalmente tengo mil pensamientos por segundo. Bien, normalmente tengo mil historias en la cabeza y así estoy. Hoy son solo unos 800 por segundo. Con cada uno de esos pensamientos, un dolor profundo, penetrante, infernal y que no le desearías ni a tu peor enemigo, se apodera de mí. El peor dolor de todos. El dolor que solo se cura con cerveza. Meninges funcionando a pleno rendimiento, meninges doliendo a pleno rendimiento.



Lo que más me preocupa es no tener ni un solo recuerdo de haber ido al Hashimuri. Absolutamente ni un recuerdo del asunto. Nada. Ni si quiera las camareras recauchutadas con sus tetorras operadas. Cero. Absolutamente nada.

Y mira que me gusta ese sitio eh, tiene un toque de sordidez que mola, ponen temazos, o eso creo, y tienen ese veneno hiperazucarado.

Otra de las maravillas del bar de la infamia que tanto nos gusta, amén de sus camareras ligeras de cascos y sus buenísimos precios en copas, es que misteriosamente no ponen música. Mira que he ido veces. Pues no sé decirte que música ponen. Ni una sola canción. Mágico, increíble.

Para rematar, según cuentan, me subí a un autobús, a saber cual, y a mitad de camino decidí que era el momento de bajarse y seguir mi camino andandito. Y así fue. Andandito y tan tranquilament o eso creo. Llegué escocido. Muy William Wallace. Muy rico, hoy ha tocado talco.

Pero los autobuses antiguos eran mucho más bonitos. El botón de la parada era totalmente mecánico, nada de electrónica, por supuesto, nada de aire acondicionado, ni piso bajo, ni suspensión nigghidráulica ni nada de nada.


Tiene pinta de que esta veisalgia se pasa con cerveza, así que toca ir mentalizandose al respecto, habrá que salir un rato. 

Pero con mesura.

viernes, 21 de junio de 2013

La botella del animal caliente

Esto me traerá problemas. Sin duda alguna.

Intelné es quizá el mejor invento del mundo moderno. El más útil. El más necesario. El más peligroso.

Pintan copas. Copas a full. Copas en uno de los peores guariches de la ciudad. Es pequeño, oscuro, borroso, todo se torna difuso dentro. Te sientes un poco como Ortega Lara. Ahora que lo pienso, mi padre se parece a Ortega Lara...

Va a ser duro. Voy a tener que lanzarla un discóbolo en vez de una ficha.
BI-CICLOS

El caso, que interné es algo horriblemente bueno. Es inimaginable la cantidad de mujeres que he stalkeado. Algo cuasi infinito. Amigas de amigas de amigas de amigas. Hermanas de amigos. La típica chica que te cruzas en la uni. La típica que oyes su nombre por casualidad y lo apuntas en una nota del móvil pa'luego.



Maravillas de la ciencia. Y es automático. Llegas a las fotos del verano casi como sin darte cuenta. El caso es que llegas. Luego ya miras el resto de fotos, para ver si es monga, si aceptará tus mocacos y da el perfil de la definitiva. Ella.

A veces eres stalkeado. Seguramente no haya sido stalkeado tanto como algunos de mis amigos, a priori más apuestos, pero bien sé que alguna vez he sido stalkeado. Y mola. Mola mazo. Salvo si es un butrul.

La lección más dura del stalker es la más necesaria a la vez. Has de pasar desapercibido. No conoces el verdadero significado de pasar desapercibido hasta que accidentalmente haces un RT o le das a Megusta y te lo cuentan unos días después. Ahí ya la has liao...

Sin duda alguna el peor peligro de l'interné es su mezcla con alcohol. Cuando has bebido un poco te queman los dedos, decides que lo mejor que puedes hacer para re/conquistarla es declararle tu amor en la lengua secreta. A veces incluso te ves tan fuerte, valiente y seguro de ti mismo que decides llamar. Amigo, la perdiste.

Hoy va a ser una noche de esas. Pero en el nivel máximo. La cosa se va a poner tan turbia desde el primer momento. Con un poco de suerte llegará al punto en el que me olvido de que tengo móvil, de conquistar y de cualquier cosa, de mi nombre y de mi dirección. Eguar el terrible. Llegará ese momento en el que solo quiero una copa más y ver los coconuts de las camareras de El Cardenal.



Luego aparecerán fotos en todo' lo' rede' sosiale y la vergüenza será entre poca y ninguna. Seré stalkeado, sabrán que soy mongo, pensarán que soy mongo y ya está. Preocupado.

Yo las volveré a stalkear en una semana, confirmaré que están hornies y tan ricament.

El segundo mayor peligro de internet es tener un amigo, con nombre en clave BI-CICLOS que en sus ratos libres decide entrar al badoo a camelarse a las feas para luego darles tu número. En el fondo es divertido. Lo que pasa que son todas unas frígidas y no mandan fototetas....

En fin, así son las cosas, hoy me engancho el moco, el lunes empiezo a trabajar all summer long y estoy buscando alguna chica guapa y con buen tipo que tenga piscina y se quede aquí en verano. Las tardes pueden ser muy divertidas...

Las tías son como los pulpos, si están duros hay que darles unos golpes para que se ablanden.
Enrique "el de La Vuelta"

En cualquier caso, me da bastante igual, bitchz, stalkers, y demás fauna del la red, entre esta noche y mañana habrá material nuevo. Quizá incluso fotos, puede que grabaciones. Incluso si alguien me escribe a horas impropias, quizá decida obsequiarla con la lengua secreta.



Mis queridas Stalkers y groupies: Bien sé que alguna que otra hay, y eso mola, siempre ayuda en el ego trippin'. Mola. Pero el tema es el siguiente....no me conocéis...ni yo a vosotras....y lo mejor de todo es que me habéis dedicado más tiempo del que posiblemente yo os dedique nunca....y por eso... os quiero (solo a las que estáis buenas)

EDITO: stalkers groupies y fans, podéis dejar comentarios a cada post con vuestro teléfono, dirección, amenazas, invitaciones a copas y cualquier otra vaina.

Nos vemos en los bares.

Para hoy propongo dos picks, OAK-SEA para OAK con -1.5 y MIA-SF para SF simple.

jueves, 20 de junio de 2013

Bikini Boots

La elegancia hace hombres.

La elegancia es hacer/vestir/actuar totalmente distinto a los demás pero que parezca que lo haces igual que los demás. No es algo fácil, pero si tremendamente placentero.

Una sonrisa de la chica más guapa de la fiesta rara vez significa algo, pero sería un absurdo no prestarle la atención que merece.

Todo empezó en una cena de equipo, una cena de esas en las que se bebe más que se come. Así fue. Bebimos como si lo fueran a prohibir. Las palabras nos resbalaban, nuestros corazones estaban tan a fuego como el ocaso. Decidimos ir a por los dragones. Ese chupito nos dio el fuego interior que nos faltaba.

Sinceramente, en aquella fiesta en aquel antro esperaba encontrarme a más gachises, pero no todo puede ser.

Solo las femmes fatales conocen el secreto para encandilar a los hombres. Y ninguna lo va a rebelar nunca. Lo que también saben es que para estar guapa hay que sufrir. Una sonrisa, un parpadeo y unas palabras bonitas cuando aún te dueles....es lo más atractivo, sexy y elegante que jamás habrá visto el hombre.



Estábamos on fire, teníamos ganas de bailoteo y cebolleteo. Así que nos dirigimos a aquel guariche del cual ni recuerdo el nombre. Pequeño, muy pequeño, oscuro, a rebosar de gente, mucha niña mona, había tortilla y brownie...pero del nombre nanai.

Pues allí estaba ella. Guapísima. Decidí que era mi noche, era su James Bond. Aún sabía hablar, me mantenía en pie, llevaba una camisa bonita, olía a Varon Dandy y me sentía elegante.

Grandes femmes fatales se han conocido en la historia. Desde María Antonieta de Austria, Mata Hari o Dalila. Hubiera dejado torturarme por conocer a una de ellas. Si no hubiese conocido a las mías propias.



No ocultes tus cicatrices, ellas te hacen ser quien eres.
Frank Sinatra.

Quizá el consejo de elegancia más valioso de todos. No hay que olvidar quien eres, ni mucho menos intentar ocultarlo. Amén del otro consejo más valioso. De noche se va de oscuro. Y nunca de marrón.

La vi juguetona y receptiva. Era mi noche, no podía ser otra. Todo estaba de mi parte. No todo en realidad. Bastante poco de hecho.

Tras rondar y rondar me decidí a entrar. Meter boca a cholón. Ocurrió lo que tenía que ocurrir.  

Primer intento.
Uyyyyyyyyyyyyyy

Ahí seguía yo. Dale que dale, me creía Bobby Fischer, tenía la jugada perfecta. Estaba al alcance de mi mano y lo conseguiría. A cualquier precio.

Segundo intento
Uyyyyyyyyyyyyyy

La elegancia se desvanecía, Frank Sinatra se retorcía en su tumba viendo como caía y caía. El ridículo era ya insalvable, aparentemente, pero no todo estaba perdido. En mi interior quedaba la chispa capaz de encender cualquier fuego. Me sabía capaz, me sabía presionado, las miradas se centraron en mi. Cientos de esperanzas depositadas en mi. 

El honor in game. Era el momento de ser un aspirante a aspirante más o dar el salto a la leyenda.

Tercer intento
Uyyyyyyyyyyyyyyy

No. Uyyyyyyy los cojones, cojones.

El honor decidió manifestarse y, como muchos años antes aprendí con El libro de las tierras vírgenes, ante las cobras, Rikki-tikki Tavi, mordía. Ningún G.I. Joe se libra de Cobra, pero al final los malos siempre pierden.



A ello fui. Fui negado por tres veces, como San Pedro a Cristo. No habría una cuarta.

Mordí. Mordí en ese moflete. Un mordisco bien dado, firme pero con cariño. Mis intenciones habían quedado claras.

Tras el semejante acto de heroísmo y liberación masculina ante la tiranía de los estrógenos, extasiado tras el titánico esfuerzo, al borde de caer deshidratado tras la charla vana, no me quedó otra que volver al calor de mis compañeros de equipo y pedir una copa. Un campanazo. El campanazo de consolación.

Les había decepcionado, pero somos una familia, nos apoyamos en todo. Todos hemos sido víctimas e incluso algunos hemos llegado a ser verdugos. Sabemos como va la cosa. Nos aceptamos tal y como somos.

Más gracioso aún fue a la mañana siguiente cuando tenía salida al monte, me quedo dormido, si, nunca aprendo, me meto a la cama para una hora y siempre pasa igual, con los billetes de 60 personas, me levanto, ebrio aún, ebrio como una puta en Las Vegas, ebrio como Ernesto de Hannover, y veo las caras de mis compañeros de unidad. Caras inquisidoras, caras de risa, de descojone. 

Bah, que me quiten lo vainao

PD: el pick recomendado de hoy es victoria de SAS @3.15. Es una cuota con un value cojonudo. A Spurs no les importa donde jugar. Hacen lo que tienen que hacer.

martes, 18 de junio de 2013

"La reina putilla"

El caso es que me dolían las muelas a rabiar. Me dolían bastante. Había un par de muelas de esas del juicio que estaban saliendo como los colmillos de un facóquero.

Pero había tramas on the way. Me pilló de vacances, por tanto todo se iba a curar de una misma manera. Hielo, vidrio y tomaco.

Al final hubo que operar, salieron las muelas, rápido, anestesiado y sin mucho problema. Me sacaron dos muelas, eran las 18. Del día 18. 5 puntos en total. 5 puntos de los cuales me quitaron 1, el resto los arranqué. No era la primera vez que me daban 5 puntos. Ni la primera vez que me cruzaba con 5 letras.

La primera vez fue terrible, la segunda ya todo sonaba. La tercera la esquivé.

Fue en los días anteriores cuando aprendí lo que era somatizar. La letra con sangre entra. Y esa entró en lo más profundo de mis entrañas. Olía algo acercarse. Algo grande. Algo duro. No dormía, no comía, el ardor era superlativo y cuando conseguía comer (comía como un perro, no sabía cuando volvería a comer), poco tiempo aguantaba en mis tripas. Los dolores llegaron a ser terribles. Y desde luego que a nadie se lo desearía.

Volviendo a casa en el autobús se me cayó una baba sanguinolienta sobre la camiseta. La gente se pensaba que era un junkie y no iban muy descaminados. Esa anestesia me estaba dando un viaje cojonudo, no me enteraba de nada absolutamente.

I'm a writer. I think, I type, I drink.

Para rematar, el señor don cirujano me dijo que para paliar el dolor podía hacer enjuagues y gárgaras con destilados, estilo vodka, whisky, cognac, bourbon... todo muy suave.

En fin, a las 18 me sacaron dos muelas y a las 20 me partieron en dos. No fue muy agradable, ni bonito, ni nada de nada. Ya lo dije en su momento Las dos primera hostias son cuasi accidentales pero las 15456 siguientes son por puro vicio. 

Y como las dos primeras habían sido cuasi accidentales (mentira) y ya tenía vicios más que de sobra...alimentar un nuevo vicio era un poco tontería.



Cojonudo. Partido en dos, sin muelas, con dinero en el bolsillo y con sed. Mucha sed.

A las 21 estaba mocaco perdido. A fin de cuentas hice lo que tenía que hacer. Prescipción facultativa.

Estábamos en época de guerra, no se debe desobedecer a un general. Si te ordenan arrasar un pueblo no has de preguntar hasta donde. Sería estúpido.

Como es normal, amén de enjuagues, luego engullía. Era tontería saborear aquella ambrosía y luego no disfrutar de sus efectos enajenadores. 

Arrasé hasta los cimientos. Unos 10 whiskys on the rocks y 3 chupitos de tequila. La flor del agave, la flor más bonita.

Ese fue el último gabinete de crisis hasta la fecha. A veces los echo de menos. Hubo un tiempo en el que había uno por semana mínimo. Eran otros tiempos

A las 21 la anestesia estaba más que desaparecida y por más que intentaba mantenerla a mi lado fracasé de nuevo y acabó abandonando. Tenía la boca ensangrentada, el corazón en llamas, los ojos vidriosos y los puños de acero. Al final la razón se impuso. Otro golpe más hubiera sido letal, así que decidí seguir bebiendo y bebiendo.


La semana subsiguiente fue telita, telita marinerita. Medicado, dolorido, partido y ebrio. Decidí que ya era mayor. Ya no más alcohol con antibióticos. No soy una quinceañera suicida. Abandoné los antibióticos. Era lo mejor que podía hacer.

Solo hice lo que tenía que hacer.

Un gabinete de crisis es algo maravilloso. Maravilloso. Bebes como un titán intentando resolver algo que no está al alcance de tu mano, pero no obstante, no cejas en tu empeño de intentar conseguirlo.


El día que usted haga algo malo, hágalo bien hecho, no sea tan pendejo de dejarse pillar.
Pablo Escobar.

Las resacas eran criminales. Eran unas resacas del demonio. Se juntaban todos los dolores posibles, añadiéndole la certeza de que volverías  a hacer lo mismo. Un whisky on the rocks con un trujas combina maravillosamente.

Ahora todos hemos cambiado. Nos hemos visto las orejas. La manada se ha separado y cada uno ahora lleva su camino.

En fin, de los errores se aprende, y en septiembre me sacaron las otras dos muelas. Ya tenía experiencia y rodaje en el asunto. Sabía lo que iba a pasar y como curar unas muelas extirpadas.

Y así fue. De los errores se aprende.

Ahora ya son todo historias del pasado y no ha sido tan duro como pintaba que iba a ser, además, la justicia poética es como Robin Hood, siempre viene a socorrer a los desvalidos. A los desvalidos del hood.

En fin, habrá que celebrarlo, hace eones que no tomo un wishkey on the rocks.

Nos vemos en los bares

PD: Aún no he realizado el estudio apuestológico del día, pero la recomendación clara es victoria simple de El Heat. Un -7 me parece demasié, pero desde luego nada descabellado.



lunes, 17 de junio de 2013

Oveja que maña bocado que pierde.

En cierta ocasión tuve que volver del Pirineo a Madrid.

Por business affairs tuve que volver lo más rápido que se pudiese en el primer bus/tren que fuese hacia Madrid. Sabiñánigo-Huesca-Zaragoza-Madrid. Pero en Sabiñánigo tuve tiempo de reflexión y volver unos años atrás para darme cuenta de cuándo empezó todo. En ese mismo banco de la estación. Un viaje largo de pelotas. 

De Sabiñánigo a Zaragoza fue en autobús. Unos niñatos que no paraban de gritar lo bien que se lo iban a pasar en Salou enganchándose moca tras moca.

Yo olía a cabra, llevaba cresta, me quedaba poco tabaco y estaba bastante cansado. Pero llegué a Zaragoza. La Ciudad del Viento, la ciudad donde el cierzo vuelve loca a la gente.

La redención es posiblemente la primera súplica de perdón que lleva a cabo un hombre en su vida. Pégame, te dejo que me pegues, adelante, hazlo. Pero no te chives. Un clásico. Pero nunca se usaba con los gilís. Nunca.



Redimirse nunca ha sido algo sencillo. Hay que estar realmente arrepentido. O saber que la has liado tan petarda que cualquier represalia del otro es inútil ni llegará a la altura de tu felonía. Redimir es joder a alguien y dejar que luego ese alguien te joda.

El caso, llegué a Zaragoza, me despedí de los niñatos recordándoles la profesión de su madre y me fui tan tranquilament a sacar mi billete de AVE a Madrid. Solo quedaban plazas en Business. Y como yo volvía por business affairs, pues estaba claro. 

Y ahí fue cuando empezó la dipsomanía. En la sala VIP me encontré con una periquita que venía a estudiar a Madrid nosequé y que tenía que hacer unos papeles y mimimi momomo. Pues eso, polidipsia a full. El billete que teníamos nos daba toda la bebida que quisiéramos, y así fue, toda la que quisimos. Copas, copas copas, copas, copas. Creo que nunca había bebido tanto en dos horas.

Cada uno busca la redención a su manera. Cada cual decide cuando basta de redimirse y que le toca a otros empezar a sentir el dolor de sus pecados. Yo entré a Scout por muchas cosas, entre ellas por una mujer, pero también en busca de rendención.



Toda mi infancia fui un pájaro de cuidado. Bastante revoltoso y quizá hasta con mala idea. Llegó el momento de ser jodido. Las que había hecho tocaba sufrirlas en mis propias carnes. O eso creía. Esperaba fueran los niños los que me redimieran. Fueron mis compañeros. Cada uno en su medida y a su manera, pero fueron mis compañeros. Y así por cinco años. Cumplí mi condena. 

Fue un viaje curioso, no paramos de beber ni de hablar, incluso vimos a Arbeloa, el cono más grande de todos los tiempos que venía de ganar un mundial, con toda la fiebre patriotera y españolista que ello acarrea. Pero a nosotros nos dio exactamente igual. Teníamos cosas más importantes entre manos.

Seguíamos hablando, bebiendo y riendo. Pero hasta el más precioso paseo por la playa termina en las rocas. Y como soy un caballero la acompañé hasta el suburbano, recomendando la ruta más rápida para que llegase a su destino y descansase. Nos despedimos con un sincero abrazo, un hablamos para vernos en septiembre y un beso en esa zona que no son los labios ni tampoco son el moflete. Íbamos bastante borrela... Un par de sonrisas, una vuelta de cabeza para vernos por última vez antes de septiembre.

Porque la redención no es eterna. Pero el tormento de tu mente si puede ser eterno y, hasta las condenas más largas terminan en algún momento. Menos las autoimpuestas. Solo uno mismo puede ponerles fin.



¿Y bien? ¿Cómo fue el reencuentro en septiembre? Ese mismo día al llegar a casa caí en la cuenta. No sabía su nombre. No sabía mi nombre. No hubo intercambio de teléfonos. Seré como Atlas. Cargaré toda la vida con el mundo que podía haber sido. 

Pero desde luego que no soy el único que llevará cargas toda su vida, ni tampoco el que más llevará. Pero muchas de ellas aún se pueden resolver, e incluso cargárselas a otro. La vida es muy sencilla. quid pro quo.

Juraría que la chica iba a estudiar arquitectura o arquitectura técnica en la poli. Mediría aprox 1'60 m, tendrá ahora mismo unos 21 años, morena, ojos verdes y tenía los colmillos algo descolocados. Si alguien la conoce y encaja en la descripción que nos ponga en contacto. Pero solo si sigue soltera.



Mi recomendación para el día de hoy es victoria de Cleveland Indians y puede combinarse con una cuota decente de la victoria de Saint Louis Cardinals. Cuota combinada 3 y pico. Pa meterle 10 lulus.

HOMEHOODLAND

Todo ha sido bastante raro, la verdad. Bastante de película. De serie más bien.

Ves a una pareja, chico y chica, dejan el coche en medio de la carretera con dos pelotos. De entre veintitantos y treintaipocos. Un Megane de matrícula común y color sobrio. Ella llevaba una mochilita de estas de lona, mallas, camiseta ceñida. Estaba rica. Él llevaba una mariconera, estaba cachitas.

Desde la primera vez que la vi sabía que sería perfecta para mí. Rubia, delgada, preciosa, capaz de volver loco a cualquiera... De hecho...se parece bastante a esa que cada vez que veo juro en hebreo por tuitel lo guapa que es. Carrie Mathison. Like a fokin regadera. Like my fokin regadera.



Pintaba clarísimo que eran secretas. Pintaba clarisísimo. Y no nos han parado porque nos han visto toa la cara de cerveceros. Y así era. Only litros.

Pero la cosa se ha empezado a torcer cuando se han bajado del coche dos morunas, con su burka o como tenga que llamarse. Dos morunas que se han bajado del coche de los secretas. 

Ella daba vueltas, se paseaba por delante de nosotros, quería saberse deseada por nosotros. Saber que aún tiene el toque a pesar de ser de las fuerzas del orden. Él daba vueltas de aquí a allá corriendo como un gamo.

Algo demodé que nunca estuvo modé

Seguíamos a lo nuestro, de litreo y risoteo. Sabíamos que antes o después vendrían a hacer sus pesquisas con nosotros. Documentación, se vacíen los bolsillos, antecendentes, sustancias comprometedoras. Nah, ahí estábamos.

Hasta que no apareciera el envejecido Iñigo Montoya reencarnado en Berenson no estaríamos contentos.

Sabía que ella era para mí. Carrie es perfecta. Locagonista, paranoica, meticulosa, sexy, tremendamente atractiva y cautivadora. Tesón, pasión, tensión. Si fuese real, sería la definitiva.


Pintaba tercera temporada. Clarísimamente. Estaba con el tío que durante meses y meses me recomendó hasta la saciedad el ver esa serie. Teníamos palomitas y cerveza. Buena noche. Pintaba tercera temporada.

Mientras tanto, el cachitas seguía dando vueltas corriendo de lado a lado. La morenaza de las mallitas seguía paseando ante nuestros ojos, y las morunas interrogaban a unos fumapistos. Al reunirse todos en el coche tirao en medio de la calle y escucharles hablar en inglés, todo estaba muchísimo más claro.

La puta CIA. La CIA en nuestro hood. La cosa se estaba poniendo feísima, muy fea de hecho.

Esos zerdos están matando la vida en el ghetto.

La curosidad nos estaba destrozando por dentro. No sabíamos cuándo iba a aparecer ella. Sabíamos que en algún momento Carrie aparecería. Tenía que ser así. No podía ser de otra manera. Ella lo sabía, nosotros lo sabíamos, así tenía que ser.

Desesperados y carcomidos por la intriga, el desconocimiento y la angustia de saber que todo podía torcerse....acudimos a los fumapistos. Era necesario calmar esa angustia al precio que fuese necesario. Teníamos que parar ese dolor del alma.

Una vieja loca del hood le había robado el móvil a una de las morunas. Los fumapistos disiparon toda duda y nos dejaron hundidos. Carrie no iba a venir nunca. No era un rodaje de Homeland. No eran de la CIA. No eran secretas. Las mallas y la camiseta ceñida ya no quedaban tan bien. El coche no parecía para tanto. Él no estaba tan fuerte.

Daba igual. Nuestra historia está en marcha. Estamos en contra de la bofia y los fumapistos. Somos nuestro propio bando. Somos de La Banda della Magliana. La banda del hood. No necesitamos a nadie para vivir, solo a esos fokin chinks que nos surtan de avituallamiento.


Mi recomendación para esta noche es un SAS -1'5 que puede ser combinado con un UNDER de SF-ATL

domingo, 16 de junio de 2013

Deseando amor

Un día empiezas a leer. Y decides que empiezas a leer el  libro por la última página. Y lo haces.

Pues ese día ha sido hoy. Bueno en realidad ha sido varias veces que he empezado a leer por el fin. Son de esos días que sabes que la cosa va a terminar mal. De esos días/semanas/jornadas.

Amaneces con la premonición. La cosa pinta bastos, y casi seguro que luego pintará copas. Cuando lo tienes claro no hay nada que hacer. Va a pasar. No se puede evitar. Do your best que no hay manera. Todos sabíamos que Cristo iba a morir, pero nadie ha tenido el valor de parar una Semana Santa.

Nadie sabe. Y quizá sea mi canción favorita. Pero nadie sabe. Cosas que pasan, que no pasan y que deberían pasar. Shit happens. Pero Johnny never leaves. Te hace sentir solo, soltero y solitario. Está a tu lado en tu oído y, te sientes el mayor perdedor never done. TODO MENTIRA. Es un padre, quiere que no cometas sus errores, y te lo dice así de claro, letra a letra, palabra a palabra, pero no one knows.


Claro clarinete, piedra que rueda no cría musgo.

Una noche vi y tuve la oportunidad de conocer a la chica más guapa que jamás he visto. Más guapa que ninguna. Solo mantuvo una sonrisa, aunque casi seguro, no le gustaron mis palabras, ni mi aspecto. Le prometí que nuestros hijos se llamarían Gonzalo,Pelayo  y Jimena. Fue una promesa. De hecho le vendí la película entera. Dos hijos para que se peguen y una niña para quererla. Y en los ratos libres nos queremos.

Y así ha sido. La cosa nunca llegó a más. Yo me fui a mi casa, ella a la suya (espero). Y nunca más se supo. Bastantes veces volví al guariche de la infamia, también llamado Scruffy. Nunca más la volví a verla.

Esa sonrisa fue cautivadora. Estoy seguro que, hasta incluso teniendo ella mi peor resaca, sería ella. 

Y así fue. Ella. Nunca más se supo.

Le prometí la luna, y si la hubiera pedido, hubiera perdido la vida por ello. 



Y ya lo he dicho por el tuitel. Morir lo hace cualquiera. Otra historia ya es perder la vida. Dime esos nombres por los que perderías la vida. Ojó, perder la vida es muy jodido. Perder la vida es dejar de ser tú para ser ella(en mi caso)él/ello. Mucho lío y pocas nueces. Perder la vida es muy jodido, y lo avisaba Sho Hai: Yo antes morir que perder la vida.

Ella siempre hubiera querido más. Una conquista cada día.

Pues unos cuantos años después fue cuando la gente concordó el fin de la omertá. En otros tiempos hubiera sido el fin final de todo. ¿Traición? Muerte jarcor. Son otros tiempos. cosas suaves. MARICONADAS.

Ya conocéis mis veranos de silvestre. Naturaleza, vidrios, rodillas peladas, Taz. Sentir ese aire, ese olor a resina, sentir esa resina en tu ser. Piernas llena de zarpazos. Saber como escuece el haber hecho bien las cosas. Creo que por eso estoy en dos equipos de balonmano. Y también por las hostiacas.

Como iba diciendo, me he levantado a las 10'45, tenía que estar a las 11'00. Tarde llegó. Según he amanecido sabía como iba a terminar la cosa. Es de esas cosas que solo tienen una salida. Borrosa, difusa, turbia, vidriosa. SI. Es lo que pinta. Pintaban copas desde que abrí los clisos.

Pues aún hoy, más de muchos años después, mis pituitarias la detectan por la calle. Ella o sus colegas de perfume. Y aún hoy, más de muchos años después, sigo deshaciéndome al notarlo. Cosas de la vida.

Y el vídeo herre included iba a ser "La araña" de Buenas noches Rose. Por motivos ajenos a mi persona yutuber no me deja, por tanto aquí va la URL. LA ARAÑA



Tengo cinco folios llenos de letras, frases destructoras, chumineitorismos, apuestas y descerrajamientos. Hay blog pa' rato.

Como regalo os dejo una de mi frases favoritas, made in by myself:

Miente y dime que no.

PD: bien sé que more than one bitchi se verá comprometida ante "Cien gaviotas". FUCK OFF.